De esa forma, la experiencia encuentra un terreno fértil donde repetirse y expandirse. Es decir, hay esperanza, a propósito de las enriquecedoras exposiciones de Rafael y Rafelín Sosa, padre e hijo, en el Cluster del Limón, organización que reúne a decenas de productores y comercializadores del cítrico. Han dado muestras, en poco tiempo, de que nada es tan efectivo como la unidad y compartir conocimientos para constituir una fuerza de productores con grandes proyecciones y propósitos.
Interpretamos la trascendencia de cuanto ocurre en este grupo cuando nos permitimos parodiar, en el título de este trabajo, al romano Sila, al pronosticar la grandeza del emperador Julio César: “hay muchos Mario en César”.
Rafael Sosa trajo muy buenas noticias acerca de un mercado mundial creciente, con grandes demandas, que mira hacia acá, y nos obliga a ser competitivos. Mostró al desnudo el sinuoso sendero de los precios, tan cambiantes como ventajoso en la medida en que sepamos aprovecharlo. Su transformación industrial es el gran reto por delante, con miras darle valor agregado, plantea.
En eso vino su hijo Rafelín con el paquete del evento para mostrarnos los avances en la siembra y cosecha de su plantación en Mao. Breve y sustancial, compartió generosamente las experiencias recogidas a lo largo de una década de trabajo constante, presto a evolucionar y asimilar las novedades tecnológicas y comerciales, Los procesos de preparación de la tierra, espacio entre matas, podas, recogida, calibración, transporte, lavado, empaque enseñados en pocos minutos, con la brillantez y el entusiasmo que se tiene cuando uno ama y respeta lo que hace. Las impresiones positivas en torno al tema fueron notables.
Llegamos a sentirnos dentro, caminando entre los canteros de limoneros, invadido del aroma perfumado de la brisa fresca del campo liniero. Gratificante encuentro cuya frecuencia es parte de la tónica del Grupo. Conocer los aportes de cada participante, como el experto apicultor Alberto González por ejemplo, nos indica que somos parte de un esfuerzo que aspira a reproducirse en procura de un mejor país.
Uno de los tantos logros del Cluster del Limón, una de las tantas iniciativas de Hecmilio Galván que aplaudimos.
En el campo están pasando cosas buenas. Magia de la Internet que aprovechamos y celebramos, sin que esto sustituya el vital calor humano expresado en los encuentros cara

