Los tres muertos y dos heridos durante un tiroteo en el sector Las Palmas, de Herrera, ha sido relacionado por la Policía con un pleito entre supuestas pandillas de narcotraficantes. Es posible que sea así, pero no deja de llamar la atención la rapidez con que la Policía encuentra la respuesta a casos aterradores.
A veces son encontrados cadáveres atados, quemados y con disparos que antes de identificarlos se dice que ha sido obra del narco.
Una conclusión es que la presencia del narcotráfico en muchos barrios y todo el territorio es tan significativa que da miedo. La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y la Policía están en presencia de un desafío frente al cual tendrán que emplearse más a fondo en la lucha contra el pandillerismo y el narcotráfico en los barrios y otros puntos del territorio.
No puede ser que después de la balacera sea cuando las autoridades se enteraran del terror bajo el cual vivían sus habitantes por la supuesta operación de los pandilleros.

