CIUDAD DEL VATICANO, (AFP) .- El Papa pidió a los católicos indignados por el levantamiento en enero de la excomunión a los obispos integristas, entre éstos Richard Williamson, que acaben con las críticas, en una carta a los obispos de todo el mundo, difundida el jueves por el Vaticano.
En la carta, el Papa reconoce que se cometieron «errores» en la gestión del caso y que quedó muy «herido» por la «vehemencia» de las críticas que generó la decisión de levantar la excomunión a los obispos ‘lefebvristas’, entre ellos al británico Williamson, que ha negado la existencia de las cámaras de gas nazis.
«La remisión de la excomunión a los cuatro obispos consagrados en el año 1988 por el arzobispo Marcel Lefebvre sin mandato de la Santa Sede, ha suscitado por múltiples razones dentro y fuera de la Iglesia católica una discusión de una vehemencia como no se había visto desde hace mucho tiempo», escribe el Papa.
«Me ha entristecido el hecho de que también los católicos, que en el fondo hubieran podido saber mejor cómo están las cosas, hayan querido herirme con una hostilidad dispuesta al ataque», escribió el Papa.
En la misiva, el Papa agradece a «los amigos judíos», los cuales contribuyeron a aclarar «el malentendido» y «reinstaurar una atmósfera de amistad y confianza».
Benedicto XVI admite que «el alcance y los límites» de esa decisión «no fueron explicados en forma clara y lo suficiente» antes de reintegrarlos en la Iglesia.
Al lamentar las divergencias dentro de la Iglesia, el Papa cita una frase de San Pablo que hasta ese momento «consideraba una exageración retórica» y que recita así: «Amarás al prójimo como a ti mismo. Pero atención: si os mordéis y devoráis unos a otros, terminaréis por destruiros mutuamente», recuerda.
«Pero desgraciadamente este ‘morder y devorar’ existe también hoy en la Iglesia como expresión de una libertad mal interpretada», advierte en la carta.

