Página Dos

Para luego Feria Libro

Para luego Feria Libro

Solo la fragilidad del sistema institucional justifica la posposición para septiembre de la Feria Internacional del Libro, cuya inauguración estaba pautada para el mes entrante. Siempre que sean las razones, por las elecciones no había que aplazarse la celebración de un evento considerado como la mayor fiesta de la cultura. Tampoco por los trabajos de remodelación que se realizan en el Teatro Nacional.

No es la primera vez que el certamen coincide con un proceso electoral, amén de que hay otros lugares donde se podría montar el evento con el esplendor que lo ha caracterizado.

Se descarta que la posposición fuera por problemas de recursos, pues se supone que, como cada año, están consignados en el Presupuesto. La feria contaba con el atractivo del Premio Pedro Henríquez Ureña, que se otorgaría al Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa.

A menos que se trate de una real causa de fuerza mayor, la posposición de la feria no se justifica ni por las elecciones ni por la remodelación del Teatro Nacional.

El Nacional

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