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Parásitos contra la malaria

Parásitos contra la malaria

Al pensar en los parásitos, casi siempre es inevitable asociarlos con una imagen desagradable. La  idea de tener un organismo dentro del cuerpo que vive y se alimenta,  nos resulta tremendamente peculiar, asqueroso y también algo aterrador. ¿Qué sucedería si supiera que existen parásitos que directa o indirectamente nos resultan útiles?

Wolbachia bacteria

Mejor conocida simplemente como wolbachia, es una especie parasitaria que ataca los mosquitos (y con esta ya se está ganando varios seguidores).

Si bien la wolbachia no parasita directamente los mosquitos  en la naturaleza, científicos de la Universidad de Queensland, EEUU, han desarrollado una nueva especie que se introduce en los mosquitos.

Este parásito provoca que la vida útil de un mosquito hembra se reduzca a la mitad, aunque al mismo tiempo los protege de algunas cosas como del Plasmodium gallinaceum.

Esto significa que esos mosquitos ya no podrán transmitir la malaria en los humanos.

Además, por la misma razón, esos mosquitos infectados con wolbachia pierden también la capacidad de infectarse con el virus que a nuestra especie le provoca la mortal fiebre del dengue. Aquí es cuando nosotros nos vemos beneficiados.

Larvas de cera

Son parásitos que habitan colonias de abejas. Estos parásitos cavan túneles en los panales y allí se alimentan de miel, cera de abejas, polen y excrementos de abejas. Para las abejas, la relación resulta terrible y siempre salen perdiendo, pero para muchos otros animales, estas lavas se convierten en nutritivos alimentos fáciles de conseguir.

De hecho, las larvas de cera se crían en cautiverio, se les alimenta con cereales, salvado y miel.

De cierto modo, se las hace engordar y luego se las vende como un alimento altamente nutritivo, tanto para animales (especialmente mascotas como peces, reptiles, aves y roedores) como para seres humanos. Así se las considera un verdadero manjar en muchas partes del mundo.

Hongos de yesca

Conocidos como Fomes fomentarius suelen encontrarse en árboles de hayas y abedules, aunque también puede parasitar toda una variedad de huéspedes. Los hongos de yesca se caracterizan por matar lentamente el árbol al que parasitan.

Penetran la corteza y llegan a las raíces, de las cuales se alimentan y las que terminan atrofiando.  Esto hace que el árbol se deshidrate por completo, se seque y termine muriendo.

¿En qué nos beneficia? Este hongo es excelente como yesca, para encender fuego, habiendo salvado la vida de muchas personas a lo largo de la historia.

Por otra parte, se emplea en la elaboración de muchas prendas textiles y es un material muy útil debido a su firmeza y gran resistencia.

El Nacional

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