SANTIAGO. Familiares de uno de tres jóvenes muertos a tiros el domingo por una patrulla de la Policía negaron hoy que los hechos fueron producto de un intercambio de disparos, pero la institución del orden reiteró que sus agentes repelieron una agresión a tiros.
Según los parientes de José Rafael Cruz Vargas, de 20 años, tanto él como sus otros amigos fueron fusilados y se tomó como excusa que tres desconocidos, minutos antes, habían asaltado un mensajero de una sucursal de Banca Real, en el ensanche Libertad, de aquí.
La Policía establece que los desconocidos penetraron al negocio y despojaron al mensajero Francisco Alberto Peña Santana de un maletín que contenía casi 23 mil pesos.
El coronel Lorenzo Morillo, vocero policial en esta ciudad, reiteró este lunes que la patrulla alcanzó al grupo en la calle Primera, del sector Cuesta Colorada, donde se produjo un tiroteo en el que resultaron gravemente heridos Peña Santana y sus acompañantes, mientras que el segundo teniente Martín Toribio, de la Policía Preventiva, fue herido en la pierna izquierda y se encuentra interno en el hospital de esa institución, en Santo Domingo.
Los familiares de Cruz Vargas, cuyo cuerpo permanecía a media mañana de hoy en la morgue del hospital José María Cabral y Báez, al igual que los de sus amigos, lo definieron como un joven de trabajo, incapaz de involucrarse en hechos de esa naturaleza.
No obstante, admitieron que en otras ocasiones había sido detenido por la Policía, atribuyendo esos apresamientos a confusiones de las autoridades del orden público.
El coronel Morillo dijo hoy que los tres pertenecían a una banda de asaltantes y asesinos que alegadamente encabeza Carlos Javier Muñoz (El Gordo) que opera en Cienfuegos y sectores vecinos.
El portavoz policial dijo que Cruz Vargas, quien residía en la calle 30, número 33 de Cienfuegos, era el segundo al mando de dicho grupo y que El Gordo es buscado desde hace meses por la comisión de varios hechos de sangre y robos.
En la escena la Policía ocupó la pistola Bersa, calibre nueve milímetros, numeración ilegible, con tres casquillos y un bulto con 22 mil 879 pesos producto del asalto, el cual fue puesto a disposición del Ministerio Público.
Antes del asalto a la banca los tres individuos habían atracado a una señora, a la que le llevaron su celular, el cual fue recuperado en poder de los alegados atracadores.

