La Paz EFE. Bolivia está hoy parcialmente paralizada por una huelga nacional del transporte convocada por la Confederación de Chóferes, para pedir aumentos de tarifas que compensen el alza del coste de vida que desató el gasolinazo que decretó y luego retiró en diciembre el presidente Evo Morales.
Los conductores del transporte colectivo demandan subir el precio del pasaje urbano de 1,50 a 1,80 bolivianos (de 20 a 25 centavos de dólar), petición que rechazan el gobierno, juntas vecinales, autoridades municipales y muchos usuarios. El conflicto originó incidentes violentos en las últimas semanas en Cochabamba, Oruro y otras ciudades, y en la mañana de este viernes grupos de chóferes formaron piquetes para impedir el tráfico en puntos neurálgicos de varias ciudades.
En La Paz y la vecina ciudad de El Alto (cerca de un millón de habitantes en cada una) había escaso transporte colectivo a primera hora del día, pero los taxis y autos particulares circulaban con normalidad. En la ciudad más próspera y poblada, la oriental Santa Cruz, con millón y medio de habitantes, no hay huelga del transporte hoy porque las autoridades locales autorizaron el aumento a 1,80 bolivianos, pero se han registrado muchos incidentes con usuarios que se resisten a pagar la nueva tarifa.

