Opinión

Pasará el rodillo

Pasará el rodillo

De ninguna manera puede pasar desapercibido ante la población dominicana lo expresado recientemente por el candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Hipólito Mejía, al participar en un diálogo organizado por el movimiento cívico Participación Ciudadana junto al Ministerio de Administración Pública y otras organizaciones.

Tenemos que llamar la atención, puesto que dentro de los procesos de reformas y modernización del Estado, felizmente la República Dominicana cuenta con una excelente Ley de Función Pública, la 41-08, la cual representa un modelo de gestión pública.

   Esto significa que todos los sectores pensantes de nuestra sociedad, independientemente de la organización política de su preferencia, han de estar en la obligación moral de defender la normativa vigente para beneficio directo de todos los empleados públicos dominicanos.

   De manera que resulta altamente preocupante lo afirmado por el candidato del PRD, don Hipólito Mejía, en dicho conversatorio.

   No necesariamente se tiene que ser especialista en administración pública, ni cosa parecida, para procurar entender o descifrar lo manifestado por el candidato del partido blanco.

   Definitivamente que él fue claro y contundente en sus declaraciones. Lo dijo sin tapujo y con su estilo único: “Voy a pasar el rodillo”. Y esto, en buen dominicano, significa pasar una aplanadora en las instituciones gubernamentales, sin importarle para nada la capacitación y profesionalización de los servidores públicos.

   Quizás habló sin pensarlo dos veces. Porque no se trata de degradar a los servidores públicos, de violentar la Ley de Función Pública, de no creer en la importancia de la carrera administrativa en un estado democrático de derecho; tampoco se trata de darle la espalda a la calidad en el servicio, a la eficiencia en el rendimiento, al ascenso producto del mérito y, sobre todo, a la permanencia de los servidores públicos en sus empleos luego de una justa y valorada evaluación de desempeño.

   No cabe duda alguna, el candidato Hipólito Mejía ha vuelto a meter la pata (con el perdón de sus seguidores) al hacerle saber a los empleados públicos que, en caso de ganar las elecciones y una vez instalado en el Palacio Nacional, les pasará sin temor y con decisión un rodillo por encima. ¡Qué barbaridad!

El Nacional

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