Opinión

Paz y no violencia

Paz y no violencia

El pasado 30 de enero fue el Día de la No Violencia y Paz, transcurriendo sin pena ni gloria, ante la ausencia de una programación oficial que concitara expectativas,  ponderada reflexión y enseñanza.

Existen definiciones diversas. Tratadistas y expertos expresan que «violencia es todo acto contra justicia y razón». “modo compulsivo o brutal para obligar a algo, presión moral y fuerza».

La violencia es fuerza, ira, impetuosidad, furia, arrebato, frenesí, virulencia, brusquedad, excitación.

En el país, se escribe y habla mucho de la violencia física, pero muy poco de la violencia verbal, moral, preterintencional, y que pudiesen entender y comprender las grandes mayorías. ¿Sabemos cuáles factores sociológicos, exógenos, endógenos, instintivos, biológicos, inciden en este fenómeno, para atenuarlo, y que coadyuven a la paz nacional?  ¿Cumplen las grandes potencias y países de los cinco continentes con los tratados, convenciones, acuerdos, resoluciones a tales fines, induciendo sus propias disposiciones internas?

¿Nuestros centros escolares,  instituciones, padres, madres, hijos, luchan, educan y encausan a los suyos por senderos de paz y no violencia, con eficacia, abnegación y determinación propia?

¿Asimilan los gobernantes y ciudadanos las interesantes versiones bibliográficas, tales como libros y artículos y escritos brillantes, en medios informativos, editoriales, noticias, doctrinas religiosas,  pastorales, seminarios, reuniones tendentes a la conquista de la paz y la atenuación de la violencia?

La corrupción, impunidad, el hambre, avidez, injusticias sociales, carencias de fuentes de trabajos y oportunidad, los bajos sueldos y salarios, falta de educación y sanos principios, el analfabetismo, la subestimación del hombre por el hombre, la ausencia en el país de una mayor y efectiva política tendiente buscar formas viables de reducir la miseria educar para la paz, constituyen el imperativo de la hora.

Copiamos pensamientos y conceptos de grandes hombres.

La paz y la sociedad, es el estado natural del hombre- Locke. Amado Nervo, dijo. “Hay algo tan necesario como el pan de cada día, y es la paz de cada día, la paz,  sin la cual el mismo es amargo. Danos, Señor, la paz de cada día, «deberíamos añadir el padre nuestro».

Campoamor, refiere: “La paz del alma es la mayor riqueza».

El gran Martin Luther King, señaló: “La violencia crea mas problemas sociales que los que resuelve, y por tanto, no conduce a una paz permanente».

Antes de fallecer Alejandro Magno,  Quinto Curcio, le preguntó, cuándo quería que se le rindiera honores divinos, y Alejandro respondió, «Cuando seáis felices».

El gran San Francisco de Asís, en su célebre oración, pedía al Señor que lo hiciera instrumento de su paz, para donde hay odio, poner amor, y donde hay injuria poner perdón.

“Hay que educar, porque un pueblo ignorante, decía Simón Bolívar, es instrumento ciego de su propia destrucción”.

El Nacional

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