El doctor Pelegrín Castillo, candidato presidencial del Polo Soberano y la Fuerza Nacional Progresista (FNP) explicó que aunque en el país se han superado algunas prácticas corruptas tradicionales y burdas, la corrupción es un fenómeno multiforme y cambiante, y que la gran corrupción muchas veces viene envuelta con «ropajes de legalidad o juridicidad formal».
Castillo advirtió que en República Dominicana hay estructuras y cultura de corrupción, que tienen raíces históricas en su formación socioeconómica, que se convierten en frenos al desarrollo, que perjudican a la población más vulnerable mientras favorece a minorías privilegiadas.
“La corrupción avanza en las espacios exclusivos o difusos de la globalización”, expresó el candidato de la FNP.
“El sentido de responsabilidad política debe llevar a todos los dirigentes públicos a tratar este tema de la corrupción con mucha sinceridad, seriedad y equilibrio, y a adoptar compromisos de producir cambios estructurales que eliminen o reduzcan los espacios que las propician, y sobre todo en sus dimensiones transnacionales», indicó.
El candidato presidencial opositor explicó que el sistema político partidario está sumido en una profunda crisis, virtualmente desarticulado, y que eso tiene mucho que ver con prácticas de corrupción política, que están costando cada vez más a las fuerzas productivas y a la ciudadanía por los daños institucionales y a la seguridad jurídica que generan.

