Opinión Articulistas

Peña Batlle, 124 años

Peña Batlle, 124 años

Este 26 de febrero se conmemorará el 124 aniversario del nacimiento de Manuel Arturo Peña Batlle, uno de los personajes más arribistas que ha tenido la historiografía nacional.

Hijo de Buenaventura Peña Cifré y Juana Batlle, el historiador y experto en la frontera nació en San Carlos en 1902. Peña Batlle se graduó de abogado en la Universidad de Santo Domingo en 1923, donde igualmente fue catedrático de la asignatura Derecho Internacional Público en el año 1941.

Como político fue de todo lo que husmeara a poder en su época. Comenzó en el Partido Nacionalista de Américo Lugo (lo he contado en otras oportunidades en esta columna), enviándole posteriormente su carta de renuncia a éste, argumentando que los seis años a los que aspiraba Horacio Vásquez había que apoyárselo.

Dentro de sus «convicciones personales» —parecidas a una vellonera que toca música por dinero—, están ser impenitente adulador y genuflexo alabardero del poder de turno. Peña Batlle ocupó numerosos puestos en la administración pública.

Fue secretario de Interior y Policía, secretario de Trabajo y en varias oportunidades Canciller de la República.

Igualmente, fue Consejero y Jurídico de la embajada dominicana en Haití, embajador y delegado en varias conferencias internacionales; también ocupó la presidencia de la Comisión Delimitadora de la Frontera con Haití, y la presidencia de la Cámara de Diputados.

Pero la «obra cumbre» consistió en la creación el 24 de octubre de 1952 del Instituto Trujilloniano, el cual era un «centro cultural» dedicado al estudio de la obra del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina.