La respuesta al emplazamiento del expresidente Hipólito Mejía tiene que ser jurídica y no politiquera. Dijo que si le probaban un solo acto de corrupción renunciaría a todo su patrimonio.
En lugar de acusaciones mediáticas, como la del presidente de la comisión que revisa la venta de los terrenos del Consejo Estatal del Azúcar (CEA), Bautista Rojas Gómez, lo que procede es someter ante los tribunales al exgobernante si se considera que incurrió en irregularidades.
Rojas Gómez respondió al emplazamiento con la acusación de que Mejía legalizó la venta de los terrenos del CEA a través de una inmobiliaria con la que le “regaló” al país “el peor de los desórdenes”.
En una alocución por radio y televisión, Mejía desligó a su Gobierno de los sobornos pagados por la firma Odebrecht y agregó que se evita profundizar en las investigaciones para proteger a funcionarios.
Si Mejía incurrió en irregularidades en la venta de los terrenos del CEA, Rojas Gómez no tiene más que proceder ante los tribunales.

