Si en los inicios de su carrera Aquiles Peralta no hubiera trabajado en una famosa emisora del país, en la que el director prefería que estuviera detrás de la puerta, porque por su tamaño dañaba la imagen de la empresa, de seguro no hubiera conocido nunca la discriminación.
Por su parte, Luis Santos, el recordado luchador Dominican Kid, solo se ha sentido menospreciado cuando en sus años mozos enamoraba una mujer de buen tamaño y ésta le decía que no le gustaban los hombres pequeños.
Andrea Noboa, estudiante de publicidad de Apec y con mil aspiraciones de avanzar en su carrera, en pocas ocasiones ha sentido menosprecio, pero una de las veces que menciona es cuando evita estar en grupos por la aglomeración de gente en la que de repente siente que puede estar en riesgo.
Beatriz Colavita, la famosa mujer pequeña de Buenos Aires, Argentina, dice que no se ha sentido discriminada y una prueba de ello es que hace unos cinco años tuvo la valentía de venir a República Dominicana enamorada de un hombre tan pequeño como ella, que conoció por internet. Su romance fue muy sonado en los medios del país que reseñaron su encuentro con el pequeño dominicano Roberto Ferreras, quien vive en Barahona.
Aquiles, Luis, Andrea y Beatriz son solo cuatro historias entre miles de personas de muy pequeño tamaño, que enfocados en las metas que se han propuesto lograr en un momento determinado, no se detienen porque algunos los discriminen o los quieran hacer sentir raros o incapaces.
“No tengo tiempo para pensar en discriminación”
Esta frase del periodista Aquiles Peralta, sin duda es rotunda y pone a pensar. Para él los obstáculos que se puedan sentir por tener muy baja estatura, los pone uno mismo.
“Yo voy por mi meta, estoy en producir y seguir dándole la vuelta al mundo” dice el profesional, que ya realizó en Cuba un postgrado ciberguerra y en Madrid, un Máster en periodismo digital en la universidad Antonio de Nebrija.
Recuerda con pelos y señales la única vez que fue discriminado mientras trabajaba en una famosa emisora del país en la que no querían contratarlo formalmente a pesar de que hacía su trabajo mejor que muchos.
Trabajó allí tres meses sin cobrar un solo salario, y la encargada del digital de la emisora le comunicó que el director le había comentado que lo pusiera detrás de la puerta porque él le hacía daño a la imagen de la empresa.
Aquiles es el único de tamaño muy pequeño en su casa, en la que el apoyo recibido de su madre es lo que hoy en día lo hace ser tan seguro. Ella es su ejemplo porque se fajó para criarlo sola junto a sus hermanos, y aún así se especializó.
Cuando le preguntamos si le gustan las mujeres grandes o pequeñas dijo “no discrimino el tamaño, creo más en la personalidad, que sea inteligente, trabajadora y que luche con ideales claros”, dijo.
“Puedo lograr lo mismo y hasta más”
Andrea Noboa es una mujer pequeña, cuyo tamaño no le quita belleza y coquetería. Dice que a pesar de su tamaño sabe que puede tener logros iguales o mayores que personas que le superen en altura.
Ha sentido poca discriminación, aunque reconoce que tal y como le dicen sus padres, no todo el mundo reacciona bien al ver una persona de su tamaño.
Dice que no entra a lugares que tengan aglomeración de gente, porque tiene temor por su tamaño de que la puedan dañar y es ésta la única ocasión en que se siente discriminada.
Con apenas 21 años es estudiante de publicidad de la universidad Apec, hace trabajos independientes con los que gana dinero y tiene entre sus planes terminar la carrera y viajar fuera del país a trabajar y prepararse más, para lo que gestiona una maestría en España.
“Solo me he sentido discriminado cuando me rechaza una mujer grande”
Luis Santos cuenta mientras mira gracioso a su esposa desde hace 38 años, que la discriminación solo la sintió cuando estando soltero enamoraba una mujer grande y ésta le decía: “no me gustan los hombres chiquitos”.
El es el famoso Dominican Kid, que luchaba desde el 1975 y perteneció a la cuadra de Jack Veneno. Logró fama y reconocimiento en la lucha libre, deporte que perdió su auge cuando desapareció el Eugenio María de Hostos donde se realizaba.
Luis piensa que la sociedad no le da la importancia que tienen las personas de su tamaño, ya que aparecen poco hasta en los comerciales.
“Pero yo no me siento mal, estoy orgulloso de mi tamaño porque mis padres me dieron valores, mi familia no se siente marginada porque la mayoría ha estudiado y yo manejo hasta mi propio vehículo”, dijo mientras menciona que tiene tres hijos y uno de ellos también es muy pequeño, al igual que algunos de sus hermanos.
“Soy enana y a mucha honra”
Cinco años atrás los medios se hicieron eco del nacimiento del amor entre Beatriz Colavita, de Buenos Aires, Argentina y Roberto Ferreras, de Barahora. Ambos de tamaño pequeño, se conocieron por Facebook y en unos meses ella tuvo la valentía de tomar un avión y llegar aquí a conocer al que pensó entonces que era el amor de su vida.
Hoy Beatriz y Roberto ya no están juntos, ella dice que él cambió y le atribuye a una sobrina de él el haber influido en que se separaran.
Muy conversadora y clara en sus conceptos, Beatriz dice que es “enana y a mucha honra” y reconoce que en su país se respetan más los derechos de las personas de su condición, que en República Dominicana.
“En Buenos Aires podemos tener una pensión como discapacitados que dura 10 años y se puede renovar. Cuando estuve allá vi de cerca a Danilo Medina y le iba a pedir que diera allá esos certificados de discapacidad. Si me dan la oportunidad, yo regreso allá y me siento a trabajar por los discapacitados”, dijo.
Beatriz tiene otra inquietud que manifiesta: “quiero enfrentarme a la sobrina de Roberto que nos separó, ante una cámara de televisión, porque a pesar de todo yo lo sigo amando”.
Enfermedad que causa baja estatura
El doctor Antonio Selman Almonte, destacado endocrinólogo del país, detalla sobre una enfermedad genética que es la causante de una muy baja estatura. Se trata de la Acondroplasia que se relaciona a casos de mutaciones en el Factor de Crecimiento-3 de los Fibroblastos, el cual codifica la formación correcta de los cartílagos del crecimiento óseo. Su frecuencia no está distribuida por países, y universalmente corresponde a 1 por cada 25 mil niños nacidos vivos.
Las personas con Acondroplasia muestran una talla muy baja, para los hombres promedio de 131cm (52pulgadas). Para las mujeres 123 cm (48pulgadas). Sus características físicas son peculiares, debido a la interrupción del crecimiento y desarrollo del cartílago en la epífisis de los huesos. La distinción es más precisa en los huesos largos, como fémur, humero, tibia. Su cráneo es más grande y las extremidades son cortas. Pueden presentar desviaciones en la columna vertebral. Selman Almonte tiene su consulta en el Edificio Profesional del Centro Médico UCE.

