Opinión

Petrobronx

Petrobronx

Lucia Santos, una matemática dominicana que vive en el Bronx desde hace más de treinta años, me invito a la conmemoración del octavo aniversario de la primera visita de Hugo Chávez al Bronx. En el camino me fue contando la historia de cómo surgió PetroBronx, la niña bonita de Chávez, quien “tenia al Bronx entre ceja y ceja, y repetía: el Bronx no se puede olvidar, el Bronx no se puede abandonar”.

Llegar al sitio del homenaje, una iglesia episcopal en el este de la calle 149 no es fácil. Hay que atravesar lo que los compatriotas definen como “territorio Ninja”, es decir, calles llenas de jóvenes negros y latinos desempleados donde impera la ley de las gangas y el tráfico de drogas. Como si para confirmarlo, dos helicópteros se movían con insistencia sobre un alto edificio, algo que solo había visto en las películas. “Eso es constante aquí”, me dijo Lucia, acostumbrada ya al sonido de las hélices.

El Sur del Bronx sigue siendo territorio de nadie. Todavía sigue siendo el vertedero de basura de la ciudad y sus despojos, incluyendo los alimenticios. “Aunque aquí es donde descargan los camiones de vegetales, eligen los mejores para Manhattan y Queens y nos dejan a nosotros lo que queda”. Tiene la mayor tasa de asma del país, porque las fábricas de armas depositaban sus desechos en el Bronx River, provocando la destrucción de toda flora y fauna.

Chavez visito el Bronx por primera vez, invitado por el representante puertorriqueño José Serrano. A ese evento, animado por bongoseros y grupos de salsa boricuas, asistió una delegación de indígenas de Alaska, quienes trajeron a su grupo de danza para conmemorar la visita. Ellos viven a 65 grados bajo cero, y les cuesta un dineral conseguir petróleo para sus viviendas. Chávez, en el video, los miro con compasión y hoy la CITCO suministra el 70 por ciento de la calefacción a los indígenas de Alaska.
No sabía que no es solo el Bronx sino 26 Estados de los 50 que tienen los Estados Unidos, los que reciben petróleo gratis , en un proyecto que administra nada más y nada menos que uno de los hijos de Robert Kennedy, el ambientalista Joseph. Funciona asi: CITCO, compañía petrolera, dona el aceite a los dueños de edificios y estos a su vez rebajan en un 40% el alquiler a los inquilinos.
Para el Bronx River, especie de Rio Ozama, Chávez dono tres millones de dólares a una ONG que se llama Rocking the Boat y, dice Lucia emocionada, ya volvieron los pájaros, las aves, las plantas, los peces, y la gente a pasear por sus riveras, algo que Chavez no pudo ver, pero disfruta.

por: Chiqui Vicioso

El Nacional

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