El diputado Pelegrín Castillo exhortó a las autoridades de las direcciones General de Minería y el Servicio Geológico Nacional, realizar una investigación sobre la posible existencia de tierras raras en los yacimientos de bauxita, en la provincia de Pedernales y en otros lugares de la República.
El diputado por el Distrito Nacional de la Fuerza Nacional Progresista advirtió que en Jamaica ya existe un proyecto de exploración de tierras raras, que tienen un valor económico y estratégico mucho mayor que el de la bauxita, que cuenta con el apoyo de Japón.
Tierras raras es el nombre común de 17 elementos químicos: escandio, itrio y los 15 elementos del grupo de los lantánidos (lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometió, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio).
La oferta de un precio de la bauxita, muy superior al que se está pagando como promedio en los mercados internacionales para la región del Caribe, debe llamar la atención, sobre la existencia de otros elementos de mayor valor y eso sólo se puede determinar, con una exploración de tierras raras, indicó Castillo.
El diputado consideró que ambas instituciones deben contratar técnicos especializados del país y cualquier otra nación extranjera para realizar los estudios de lugar y aprovechar el potencial económico de la zona.
El legislador explicó, que las tierras raras se han constituido en un elemento muy apreciado por las industrias de alta tecnología para la fabricación de Smartphone, equipos de energía renovables, computadoras, imanes fuertes, vehículos híbridos, razón por la cual pueden alcanzar valores muy elevados en los mercados internacionales.
En la actualidad, China es el mayor productor y comprador de tierras raras del mundo, lo que ha dado lugar a que muchos otros países y empresas manifiesten su interés de participar en la exploración y explotación de estos 17 elementos de la familia de los Lantánidos, de conformidad con la tabla periódica, explicó.
El doctor Castillo entiende que la República debe incrementar considerablemente su capacidad de gestión estratégica, a partir de un conocimiento cada vez mayor de los recursos renovables y no renovables, existentes en su territorio terrestre y sus espacios marítimos.
Gracias al Programa Sysmin I y Sysmin II, tenemos un conocimiento sin precedentes de nuestra geología y sus potencialidades para la minería metálica y no metálica. Sin embargo, faltan estudios para determinar la existencia de elementos o materiales críticos y estratégicos como las tierra raras, puntualizó el legislador.
Aunque el nombre tierra raras podría llevar a la conclusión de que se trata de elementos escasos en la corteza terrestre, esto no es así, señaló Castillo.
Asimismo, que cualquier beneficio que se produzca con la explotación del proyecto de tierras raras deberá ser utilizado para desarrollar la región fronteriza.

