El gobierno de Estados Unidos creó después del ataque terrorista del 2001 una red de espionaje y operaciones clandestinas que tiene 1271 agencias oficiales y 1931 compañías privadas que trabajan en programas de antiterrorismo, seguridad nacional y contrainteligencia en unos diez mil sitios en EE.UU., según una investigación que publicó el Washington Post. Los periodistas Dana Priest y William Arkin aseguran que hay unas 854.000 personas que tienen autorización especial para el acceso a materiales secretos en este sistema tan complejo y secreto que en realidad nadie sabe si funciona.
(De Página 12, Buenos Aires).
