MEXICO .AP. Un asesino de un cartel de la droga mexicano dice que una empleada del mayor consulado estadounidense en la frontera había ayudado a una pandilla rival a obtener visas norteamericanas y que por eso la había matado.
Un funcionario estadounidense lo niega categóricamente, y dice que el motivo del asesinato sigue siendo un misterio.
La empleada, Lesley Enríquez, y otras dos personas vinculadas al consulado estadounidense en Ciudad Juárez fueron asesinadas el 13 de marzo en ataques que causaron temores de que ciudadanos estadounidenses están siendo víctimas de la violencia de la droga en la frontera.
Jesús Ernesto Chávez, cuyo arresto fue anunciado el viernes, confesó haber ordenado los asesinatos, dijo Ramón Pequeño, jefe de la división antinarcóticos de la Policía Federal. Pequeño dijo que Chávez encabeza una banda de sicarios vinculada con el cártel de Juárez.
Enríquez y su esposo fueron asesinados en Ciudad Juárez, al otro lado de la frontera de Texas, cuando se acercaba en su automóvil a un cruce fronterizo. Chávez está acusando además de un ataque mató al esposo de una empleada mexicana del consulado.
Según Pequeño, Chávez le dijo a la policía que ordenó la muerte de Enríquez porque ella ayudó a proveer visas para una pandilla rival.
Un funcionario federal dijo que luego de los asesinatos, las autoridades investigaron la posibilidad de que Enríquez fuera corrupta y no encontraron nada.

