Los directores de varias de las principales agencias gubernamentales relacionadas con el estímulo a la producción agropecuaria plantearon que las aspiraciones de las actuales autoridades es que los agricultores nacionales se conviertan en empresarios agrícolas y que en Dominicana la agricultura esté basada en contratos previos a la siembra como forma de garantizar calidad y precios sustentables.
En tal sentido, explicaron, están actuando como un solo equipo haciendo reuniones de evaluación por lo menos una vez a la semana y visitando en forma conjunta los proyectos agrícolas en diversos puntos del país.
Una de las propuestas básicas está relacionada con la canalización de créditos a los productores agropecuarios como forma de reducir la actual demanda insatisfecha, estimada en alrededor de 60 mil millones de pesos anualmente, de los que cerca de 25 mil millones son suplidos informalmente a altas tasas de interés.
Los planteamientos fueron realizados ayer en el almuerzo semanal de los medios de comunicación del Grupo Corripio por los ingenieros Olgo Fernández, director del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos; Radhamés Valenzuela, del Instituto Agrario Dominicano; Gilberto Reynoso, asesor de Aguas del Poder Ejecutivo ; Angel Estévez, administrador del Banco Agrícola y el licenciado Antonio López, director del Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario.
El director del Indrhi, ingeniero Fernández dijo que una de las mayores preocupaciones es el manejo de las aguas, al estimar que sin ese bien no es posible realizar ningún plan relacionado con el aumento de la producción agropecuaria.
Precisó que dentro de las prioridades está lo relacionado con la crecida del lago Enriquillo, cuyo volumen de agua ha aumentado en un 150 por ciento.
Recordó que para el año 2002-2003 una de las preocupaciones de los especialistas era que el lago se estaba secando, pero que a partir del 2007 con las grandes tormentas tropicales el volumen de sus aguas comenzó a crecer como consecuencia también de otros varios factores como la inexistencia de mantenimiento de los sistemas de riego de la zona.
Como solución se ha planteado una serie de intervenciones que incluyen la reparación de la presa de Sabana Yegua, como antesala para la construcción de la presa de Monte Grande y la reparación de los sistemas de riego de Trujillo, Cristóbal y Canoa.
Valenzuela, del IAD, dijo que junto a los trabajos para disminuir el flujo de agua al lago se hacen otros para ubicar a las familias que han sido afectadas por la crecida, particularmente la comunidad de Boca de Cachón cuyas 560 familias deben ser reubicadas en un poblado nuevo.
Dijo que les vamos a construir las viviendas, calles, aceras, contenes, energía eléctrica, escuelas, clínicas, canchas y las oficinas municipales.
Además se está en proceso de habilitar 80 mil tareas para ser entregadas a los productores de manera que éstos puedan reanudar sus actividades.
Otro de los temas tratados ampliamente en el encuentro estuvo relacionado con el financiamiento al sector agropecuario, donde el FEDA tiene la prioridad de buscar mecanismos para que lleguen a los pequeños agricultores, preferentemente agrupados en asociaciones de productores y cooperativas.
El Banco Agrícola, a su vez, financia a los medianos y grandes productores, pero su cartera de crédito es muy reducida (apenas seis mil 200 millones de pesos) y no puede satisfacer la totalidad de la demanda.
