Guerrero de la palabra, fajador e incapaz de barajar un pleito en patio ajeno; enemigo de las reconciliaciones y consciente de que es el poeta vivo más importante del país y capaz de perder un amigo de toda la vida por cualquier pendejá, Alexis Gómez Rosa, (conocido como Jhonny cuando anunció en los años 70s la pérdida de un libro inédito de poesía en un carro del concho), a los pocos amigos que le quedan, a un puñado de familiares y a una caterva de allegados, para poner en circulación El Festín: (S)obras Completas, en la Capilla de los Remedios, en Las Damas, la vía más antigua de la Zona Colonial del Santo Domingo del gobernador Ovando.
Pica
Perteneciente a la llamada Generación de post Guerra de Abril, 1965, aquellos muchachos, que hace aproximadamente 44 años eran convocados por la poesía y los sueños de redención de la Patria recién desocupada por los mariners del Ejército de los Estados Unidos, hoy son jóvenes que sobrepasan los sesenta años y ni la poesía y mucho menos la amistad los convocan a todos a un encuentro de la envergadura de la puesta en circulación del libro más voluminoso entre todos los géneros impresos en toda la historia de la industria gráfica del país: 1,518 páginas.
Coincidencialmente a las 5:00 de esa misma tarde, en el marco de una ceremonia protocolar, fue incorporado como Miembro de Número de la Academia Dominicana de la Lengua, el poeta y escritor de la Generación de post Guerra de Abril, 1965, Tony Raful.
Tony dijo en su discurso intitulado Empuñadura de la poesía y la historia; la impronta de la literatura del 60 que la poesía es un lujo de la palabra, su fijación de esplendor. Raful fue recibido por el académico y también miembro de la Generación de post Guerra de Abril, 1965, poeta y narrador Andrés L. Mateo, en nombre de esa institución.
Los allegados de los tres reconocidos miembros de la Generación de post Guerra de Abril, 1965, se movieron, a las 7:30 p.m. de la Academia Dominicana de la Legua hacia la antigua Capilla de Los Remedios.
La única mujer de ese grupo generacional, la poeta Soledad Álvarez y su esposo, Bernardo Vega, estuvieron presentes, por lo demás, ni Enrique Eusebio, Mateo Morrison, Federico Jóvine Bermúdez. Tony Raful ni Andrés L. Mateo compartieron el festín de Alexis. Wilfredo Lozano, quien hizo pininos poéticos con esa generación, participó.
Se extiende
Como los políticos, Alexis se tomó su tiempo para legar y evitar la angustia de ver llenar la pequeña y acogedora capilla. Llegó relajado y ligero de ropa, en una chacabana rosada y evidentemente contento de contar tan nutrida y aquilatada asistencia.
Del Ministerio de Cultura asistieron, por la libre, los poetas Diómedes Núñez Polanco, director de la Biblioteca Nacional, Juan Freddy Armando, director del Plan Quinquenal de la Lectura y León Félix Batista, director ejecutivo de la Editora Nacional. Se recuerda que Alexis fue botado como un perro sarnoso de ese Ministerio a raíz de la polémica que sostuvo con Enrique Eusebio, y el desafío que él definió como abuso de autoridad de José Rafael Lantigua y Mateo Morrison, ministro y viceministro de cultura, por la autoría de la Antología conmemorativa de los 40 años de fundación del Grupo La Antorcha y que auspiciaba por el Ministerio de Cultura.
La poeta y periodista Marivell Contreras, sonrisa y dulzura, dio apertura al encuentro a viva voz, en razón de que el sonido se negó y sus palabras no alcanzaron para llenar el espacio. Igual le ocurrió a la dramaturga argentina Mónica Volonteri, quien contó una vívida biografía del autor, que pocos de los presentes pudieron escuchar y apreciar.
El Profesor y periodista Salvador Tavares condujo por buen puerto y mejor audición varios poemas de los diversos libros de Alexis, cerrando su intervención con el poema Ferrybort de una noche invertebrada, poema que le da título a uno de los libros: Hacia el tus latidos,/ el ferryboat corta la rosa de los vientos,/ entre otras amputaciones y cicatrices/ frente a la noche de un solo temblor y el declamador sigió surcando con palabras el silencio de los presentes hacia una noche literariamente vertebrada.
En algún rincón de la capilla creí ver la figura luminosa de Enriquillo Sánchez muertoerisa, celebrado el festín de Alexis.
La presentación de El Festín: (S)obras Completas estuvo a cargo del profesor de Hunter College, de Nueva York,Pedro López Adorno, que, entre salto de páginas, leyó un trabajo enjundioso, académico y a la vez poético y anecdótico sobre el autor y amigo, recreando los ambientes y recovecos latinos newyorkinos.
Una nota agradable fue la llegada desde EU. de una de las hijas del poeta, quien se aferró a su padre de manera efusiva y el encuentro fue espontáneamente aplaudido por los presentes.

