Cuentan que al Presidente no lo recibieron con mucha amabilidad en San José de Ocoa y San Cristóbal. ¿Desesperación de la gente o qué?
A propósito, en San Cristóbal se formulan muchas preguntas sobre las crecidas de ríos y arroyos y los daños que causaron. Nadie se lo explica.
De no tratarse de un viejo método, es un signo de fractura las presiones a Peña Guaba para que respalde al PRD. Aún así parece que algo hay.
Los grandes aliados fueron los grandes ausentes en la oficialización de la candidatura presidencial de Danilo Medina. Es lo que se ha comentado.
Por lo que veo, Hipólito tendrá que prepararse porque la maquinaria mediática del PLD le va a tirar con todos los hierros. Es evidente.
La pensión del periodista Radhamés Díaz, sacado de un decreto, todavía no se ha resuelto. Ni tampoco se ha aclarado la violación del mandato.
La abuela de uno de los primitos que murieron calcinados en un incendio tiene 33 años de edad. Otro caso de maternidad precoz.
La diferencia entre las autoridades sobre el déficit fiscal que sacó a relucir Andy Dauhajre será materia del FMI. A nadie más parece importarle.
Los millonarios robos del fin de semana en San Cristóbal y Haina muestran la criminalidad y la delincuencia super activas. Desafiantes diría yo.
Hay mucha aprensión con la elección de los jueces de los tribunales superiores. Y para colmo algunos funcionarios se han encargado de exacerbarla.
Si el sistema para regular los precios de los carburantes es tan transparente, ¿por qué Industria y Comercio se ha negado a proporcionarlo? Los cargos hacen cosas.
