Sería una derrota para el diálogo y un desplante para el CES enviar sin consensuar la reforma al Congreso. ¿Era lo que se pretendía desde un principio?
Por lo que veo, el Gobierno necesitará mucho más que bocinas para justificar el paquetazo. Los argumentos en contra son devastadores.
Me gustaría conocer a los afortunados de los 22 mil millones de pesos que se habrían gastado en gratificaciones, propaganda y combustibles de enero a junio. Si no es mucho.
Entonces, todo lo que hacen los funcionarios es por orden del presidente Danilo Medina. ¿Es acaso que carecen de iniciativa y poder de decisión?
Supe que viceministros dejados en el aire reciben sus sueldos por otra vía, así como empleados de entidades suprimidas. Me cuesta creerlo.
Dice Alicia Ortega en El Informe que una entelequia como el Ministerio de la Juventud tenía 24 viceministros y más de 600 empleados. ¿Dígame usted!
Una auditoría dice que el Consejo Nacional de Zonas Francas vendió por un lírico peso una yipeta a un funcionario. Y no es lo único. ¿Se averiguará?
Paradoja de estos tiempos. Mientras en muchos países protestan contra la austeridad por aquí se reclama coto al dispendio. Que nadie se confunda.
Max Puig, de la APD, ha propuesto una Comisión de la Verdad para establecer las causas y responsabilidades del déficit fiscal. Es lo que se llama soñar.
¿Se acuerdan de los 8,500 millones de pesos que ingresaron por la venta de la Cervecería? Pudieran recordarme en qué se gastó ese dinero. Me falla la memoria.
