Me pregunto si es mucho o poco que en lugar de 110 mil sólo se hayan perdido, como alega el Gobierno, 50 mil empleos en las zonas francas.
Huevos a seis pesos la unidad. Y la bonita es que se dice que todavía no es nada para lo que viene. ¿Más alzas o qué?
Si una turba armada de revólveres, machetes, palos y piedras penetra a un hospital a sacar un cadáver, como ocurrió en San Francisco, ¿qué se puede pensar?
No me sorprendería que Quirino salga más limpio de la cuenta, aunque al parecer muchos tendrán que dar explicaciones sobre el caso.
¿Cómo es que la crisis no afectará a Petrocaribe si se dejarán de percibir a través del convenio más de 800 millones de dólares? Explíquenme.
Por su discurso sin eco oficial a favor de la inversión social Temístocles Montás luce una figura decorativa en el Gobierno.
Hablar de austeridad en el país se ha convertido en una forma de perder el tiempo. Pero hay que insistir, nadie sabe.
Entonces los destituidos jueces de la Cámara de Cuentas se ríen a mandíbula batiente del actual escándalo en la entidad. ¡Ah los dominicanos!
Presiento que el proyecto de ley sobre asociaciones religiosas tendrá que dormir un largo sueño en el Congreso.
Con el plan de rescate de la industria automovilística a Bush se le ha dado todo lo que ha pedido, pero la crisis sigue por sus fueros. ¡Qué suerte!
Me temo que el caso del avión desaparecido después de despegar del aeropuerto Cibao quede sin aclarar. Muchos intereses.
