El asunto de los haitianos no fue lo más duro que dijo Hillary. Lo del narcotráfico y la corrupción fue un bombazo más potente todavía.
Lo conflictivo es que mientras Hillary traza pautas sobre migración, en EE UU crece como nunca el acoso contra los indocumentados.
Los empresarios sólo están inconformes con la forma en que el Senado aprobó el Presupuesto, pero no con el proyecto. ¿O no es así?
Los que tienen ahora la papa caliente son los diputados, que deben guardar siquiera las apariencias en la discusión de la pieza. ¿Lo harán?
Dice el Banco Mundial que la economía dominicana todavía es frágil. La verdad es que no sé a quién creerle. ¿No era lo contrario?
El PLD alega que la renuncia del administrador de informática de la JCE fue por asuntos personales. Pero no es lo que sostiene Miguel García.
La denuncia de más de 7 mil abogados con cédulas falsas ha tomado un matiz político. El PRD ve un plan del presidente del gremio.
Si el Vice hubiera recordado las evaluaciones internacionales de seguro que no defendería la calidad de la educación. Es de las peores.
Mientras muchos se arrastran por una botella, Max Puig dejó el Ministerio de Trabajo para desarrollar su proyecto político. Buen ejemplo.
Si los partidos emergentes se unen para la primera vuelta, puede apostarse de que en caso de una segunda los intereses los desunen. Están a favor y en contra.
¿No se habrá excedido Jorge Subero Isa con su temor de que la Justicia pueda quebrar por falta de recursos? ¿O el caso es tan trave?
