2014: Un año que el Gobierno ha prometido mejoría por el inicio de grandes obras, pero que la gente está a la expectativa. Todo está por verse.
Este año entran en vigencia las impresoras fiscales en los medianos comercios, el incremento en la tarifa de las placas y el itebis a varios productos. ¿Hace falta algo?
Me intriga saber cómo ha caído por los predios culturales la designación de Yvette Marichal en la Dirección de Cine. Creo que resignarse es lo único que queda.
No ha tenido eco el misil de la fiscal Yeni Reynoso sobre los requerimientos de civiles y militares que haría Estados Unidos por sus supuestos vínculos con Figueroa Agosto. Nadie hizo caso.
La sentencia del Tribunal Constitucional ha sacado a relucir hasta los más recónditos conflictos nacionales. ¡Cuánto ha dado que hablar el histórico fallo de Milton!
A propósito, noto que el Gobierno ha sido incoherente con el famoso fallo. Por un lado lo defiende y por el otro se compromete a buscarle una salida a sus efectos.
La senadora Sonia Mateo, de Dajabón, favorece la repatriación de todos los ilegales. ¿Tendrá esa misma opinión sobre los indocumentados en Estados Unidos?
Danilo Medina asistió a una misa en la Catedral y a una concentración de los evangélicos. Es lo que se llama estar bien con todos. O de otra manera.
Pierden su tiempo los economistas que han pedido al Gobierno que baje el gasto público para mejorar sus ingresos. Mientras haya préstamos no va a entrar en eso.
El histórico maratón de La Vega tuvo que ser suspendido porque el alcalde no ha pagado viejas deudas. La verdad suele ser dura de ver.

