Reinaldo Pared Pérez dice que todavía no se puede hablar de la conformación de las altas cortes. De no primar tanta desconfianza habría que darle la razón.
Se espera que haya sido bien ponderada la propuesta de cambiar el horario de los empleados públicos para enfrentar los tapones de tránsito. A lo mejor no es la solución.
La comunidad evangélica está dividida sobre el proyecto de ley que regula los límites de ruido. Unos lo favorecen, pero otros lo objetan. No sorprende. ¿O sí?
Después de un piquete organizado por vecinos, las autoridades cerraron una estación de gasolina en Pontezuela, Santiago. No está demás saber lo que pasó. Si se puede.
Más que modificar la ley de tránsito para endurecer las sanciones, se debe eliminar la licencia a los choferes del concho y de las voladoras para violarla. Y se haría justicia.
Según la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, los presos de La Victoria pagan 12 millones de pesos al mes en macuteo. Si es así son presos millonarios.
Si el referendo revocatorio es innegociable, hay que descartar el diálogo en Venezuela entre el Gobierno y la oposición. Maduro no cederá ni para coger impulso.
Los consulados en la Florida carecen, según denuncias, de libretas de pasaportes. Si es verdad, hacía tiempo que el problema no se presentaba. ¿Qué pasa?
Dice Participación Ciudadana que los policías no aguantan más sus condiciones de trabajo. Podría ser cierto, ¿pero se resolverá el problema con la puesta en vigencia de la ley de reforma?
A propósito, varios generales retirados de la Policía han solicitado al Presidente que no promulgue la ley porque la consideran perjudicial para los agentes. ¿A quién le creo?

