Las alturas del poder han respondido a Fannin, porque los tiempos no están como para tragarse la lengua. Ni el burro llamar orejudo al conejo.
Cuando la gente de uno le llama la atención por lo que sea, duele menos que cuando lo hace un vecino. Eso sucede ahora con Fannin.
La advertencia de Monchy a los empresarios es oportuna y el deseo es que sea recibida de buen modo. Es para pensar, no para pelear.
Wilton Guerrero defiende al jefe de la DNCD en Baní, pero afirma que en su sede funciona un juzgado clandestino. Francamente no entiendo.
El secretario de las FFAA se pone del lado de Almeyda en el desarme selectivo de diciembre y es como descubrir a América.
La consigna de Miguel Vargas y su gente parece ser llegar a la presidencia el PRD y luego hablamos de la otra. ¿Verdad?
Uno ríe a carcajadas al leer que Haití desea comprar energía eléctrica a RD. Y es mejor reir que caer muerto de la sorpresa o del susto.
Todos deseamos recibir al menos un suave pinchazo de la inyección de dólares que hará el Banco Central. ¿O irán a los lugares acostumbrados?
Dicen que destituyeron a un juez porque bebía alcohol en un colmadón vecino. ¿Dónde hay que beber, magistrado?
No veo el por qué ese afán de que funcionarios declaren sus bienes. Cuando lo hagan, leeremos una serie de mentiras y falsedades. Es todo.
Como al Gobierno no le gusta rectificar, no me extrañaría si a nadie le aplican la discutida decisión del desarme decembrino a los legales.
