La temporada ciclónica ha comenzado con el huracán que representa la reforma tributaria sometida por el Ejecutivo. ¡Qué comienzo!
Con el déficit fiscal que arrastra, el Gobierno no necesitaba pretextos para proponer más impuestos. Estaba contra las cuerdas.
Aunque insistía en que no, con sus proverbiales descalificaciones, la oposición decía que la reforma era inminente. Y tenía razón.
Por lo visto, los gastos del Gobierno y de los congresistas son sagrados, intocables. No así los ingresos del sufrido contribuyente.
Me pregunto si una Policía Técnica Judicial al servicio del Ministerio Público será la respuesta a la criminalidad y la impunidad. A lo mejor.
Dudo que el expresidente de Colombia, Alvaro Uribe, viniera invitado por el PRSC sólo para elogiar el legado de Balaguer. Pienso en algo más.
Leonel, que decía que el problema de la educación no era de más dinero, ha cambiado de parecer con un golpe al estómago del consumidor.
A propósito, me identifico con la afirmación del Presidente de que falta mucho para esclarecer plenamente la siniestra Era de Trujillo.
Si el PLD y el PRD se van a repartir la elección de los jueces sólo espero que sea tomando en cuenta los intereses del país. No los suyos.
Alguien comentó que si el sector zonas francas creció en el primer trimestre del año era porque no podía seguir bajando. ¿Será así?
Danilo Medina se fortalece con la suma de más sectores a su precandidatura presidencial por el PLD. Como pinta el panorama la nominación parece un hecho.
