La lucha interna en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se refleja en varios escenarios, con su secuela de revanchismo. Llueven quejas, por ejemplo, sobre el supuesto hostigamiento a que la Superintendencia de Valores tiene sometido a algunos funcionarios, incluidos electos, vinculados al expresidente Leonel Fernández.
Los nombres que se citan como los más tenaces hostigadores son los de Gabriel Castro, antiguo presidente de la Alcaldía del Distrito Nacional, y el de la inspectora Neris Castro. No se ha precisado qué tan así sean las cosas, pero la supuesta utilización de Valores para acciones que no se corresponden con sus funciones ha generado mucho malestar.
De Gabriel, quien perseguiría que en agosto lo designen en la Dirección de Aduanas, se dice que se vale de terceros para amenazar a funcionarios identificados con el expresidente Fernández. Otros que no están ligados a intereses políticos lamentan que la politiquería desnaturalice una entidad técnica, como la Superintendencia de Valores.

