El 26 de abril último, el diario Hoy insertó el resultado de un sondeo de Gallup-Hoy que ilustra que el presidente Joaquín Balaguer es el político del siglo XX que el 30.2% de los encuestados más admiran, Cuando se admira a una persona traduce el reflejo de lo que quisimos ser y no pudimos, una traspolación del propio yo, una clonación síquica en otra persona, que encarna nuestro universo ególatra.
Centrándonos en porque el 30.2% de mis paisanos endosan su admiración hacia el presidente Balaguer, por encima del presidente Juan Bosch que le confieren los censados un l8% y a José Francisco Peña Gómez un l8.4%, a pesar de que no gobernó nunca y Bosch lo hizo durante siete meses en que fustigó la corrupción, murió inmaculado de lucro, saturado de dignidad, y que en su efímero gobierno, con unas Fuerzas Armadas y Policía trujillistas, no fue asesinado un solo dominicano, ni preso, ni recibió un macanazo por política.
Porque el presidente Antonio Guzmán mereció de los entrevistados un 6.3%, cuando en su gobierno, sin experiencia política, conociendo apenas a sus funcionarios, eliminó a los come gentes entorchados de los cuarteles militares y policiales, prohibió las deportaciones, las cárceles y las persecuciones por motivos ideológicos, y cae suicidado por imperativos conectados con la dignidad que se interponían en su hombría de bien y probidad, desapareciendo mano de piedra del escenario político, no de la memoria nacional.
El presidente Balaguer recibe ese 30.2% de admiración por que además de La Banda y Los Incontrolables que asesinaron a mansalva a centenares de dominicanos, repartió tierras a miles de labriegos misérrimos.
También concedió centenares de contratas, exoneraciones a pobres y ricos, promulgó la ley 299 para colocar toda la producción fabril en el país, gravando la competencia foránea, creó la infraestructura de zonas francas y turismo.
Además de construir todas las hidroeléctricas del país con recursos propios, puentes, caminos vecinales, carreteras incluyendo capital Cibao de cuatro carriles en vez de dos, todos los aeropuertos, canales de riego, Ansonia, La Cruz de Manzanillo, miles de viviendas de interés social por el INVI y Savica, aunque desmanteló el CEA y Corde y quebró CDE.
La filosofía de la dádiva, que se remonta al situado de la colonia española que provenía desde México los salarios de los funcionarios de la corona, que reinvindicó el presidente Ulises Heureaux, el terrible é implacable Lilís.
Con esa filosofía Heureaux creó la burguesía criolla haciendo ricos a Juan Bautista Vicini, Santiago Michelena, Cosme Batlle Filbá, José Ginebra, Augusto Espaillat, Erasmo Bermúdez, Víctor Federico Thomén, y Andrés Freites, entre otros.
Asumió el relevo de pagar en vez de pegar que delineó el populismo que endosaron al presidente Leonel Fernández tres períodos presidenciales, asignándoles en la encuesta un 3,2%, por encima de su primer maestro y primer líder, conociéndose que disfrutó de dos, por encima del coronel Francis Caamaño que se jugó la vida por Bosch en la guerra de abril y que solo recibió un 0.5% de los encuestados.
Este sondeo obliga a una tarea reflexiva que analice nueva vez si es cierto que los dominicanos no agradecemos favores ni guardamos rencores, o esa monserga manida de que: El amor y el interés fueron al campo
un día y más pudo el interés que el amor que le tenía, o éstas más refinadas de don Jacinto Benavente que afirma: Los intereses pesan más que los amores.
Finalmente, Nicolás Maquiavelo que precisó: El hombre lamenta más la pérdida de sus bienes que la pérdida de sus padres.

