En el año 2009, participé en una convención del Partido Revolucionario Dominicano, para elegir los candidatos de elección popular en la Circunscripción No.1 del Distrito Nacional, y obtuve más de tres mil votos, cifra que no fue lo suficiente para alcanzar la nominación, superado por unos veinte sufragios del más cercano competidor, aceptando los resultados del evento e integrándome a la campaña electoral de nuestra organización.
Nuevamente, se presenta la oportunidad de optar por una curul en la cámara baja, inscribiendo nuestra aspiración, y desarrollando una labor interna y externa para empinar una candidatura exitosa, conquistando los votos necesarios para salir airoso en los escrutinios, donde se escogerán los candidatos electos y certificados por la Junta Central Electoral.
Además de las tres funciones básicas del diputado que son las de legislar, fiscalizar y representar, existen múltiples atribuciones y responsabilidades inherentes al cargo, las cuales deben primar en el interés nacional, contribuyendo a vivir en un país mejor, elaborando proyectos que protejan a la soberanía y la seguridad de los habitantes del país.
Y para esos fines, hemos elaborado un programa que contiene dos ejes fundamentales, siendo el primero el sometimiento de un proyecto de ley para la construcción de una gran muralla en la frontera para detener la inmigración ilegal haitiana, por daño terrible que está ocasionando a la República, en diversas vertientes, generando actos delincuenciales, enfermedades transmisibles y un gasto enorme en el sector salud.
La segunda pretensión consiste, en someter una pieza que introduzca modificaciones sustanciales al Código Procesal Penal, normativa que brinda mucha protección a los delincuentes y desampara a las víctimas, y contiene numerosos artículos que permiten que los autores de crímenes y delitos obtengan su libertad con una facilidad pasmosa.
Montesquieu fue el autor de la separación de los tres poderes del Estado, y atribuyo vital importancia al Congreso, dado que allí se elaboran las leyes donde descansa el Poder Judicial. Quien escribe es un abogado litigante, con experiencia de haber sido juez de varios tribunales, periodista de varios medios de difusión y el primer consultor jurídico del ministerio de Cultura.

