Sin tiempo
Quise regalarte un collar / de sábados y domingos / para que seas feliz,/ inmensa y tranquilamente feliz/…
Pero después pensé
si no te regalo los lunes
con sus respectivas
inercias y haraganerías,
los martes con sus mágicas expectativas,
los miércoles,
con sus avanzadas ansiedades,
los jueves con sus preludios
de fin de semana,
y los nunca bien trabajados
y felizmente llegados viernes
Te regalo lunes, martes, miércoles, jueves y viernes,
nunca, nunca
podrás apreciar
la grandeza y sublime
importancia de disfrutar la solemnidad del sábado y el arcoiris del domingo
bien acompañada
por la profundidad del pensamiento,
feliz, tranquila,
y el cielo te regalo,
hasta que te sientas
desactualizada
y baile tu mente desnuda
entre nubes blancas
en exquisita danza
de amor,
de ternura sutil.
Sin tiempo.

