Aquí abro un punto de discusión sobre la necesidad que tiene el mundo empresarial de ser global, dentro de los cambios y tendencias actuales.
Un seminario en el participé hace poco sobre el Coaching y su aplicación en el Servicio de Outsourcing me motivó a escribir este artículo.
Ante la feroz competencia de eficientizar la actividad de las empresas mediante la reducción de costos de operación, en lo que respecta a la oferta de servicios, lo que implica una toma de conciencia de la importancia que significa el posicionarse de manera clara en un segmento de mercado bien definido con un enfoque estricto de su oferta, ha surgido este recurso.
Es preciso entender que el Outsourcing consiste en dejar en manos de otras compañías expertas el manejo de los procesos secundarios que están ligados con la actividad de la empresa, pero que no constituyen su especialidad; de tal forma que aumente la productividad y no se pierda competitividad.
Es necesario para elegir aliados, realizar un análisis serio que incluya, además de asumir riesgos, el uso de recursos que permitan conocimiento de la especialidad, plantillas de recursos humanos, calidad de instalaciones, equipos, dominio de la antigüedad y experiencia en el mercado, eficiencia verificada a través de cadena de clientes, capacidad financiera, flexibilidad contractual y otras.
Así, en el Outsourcing, la empresa consultora es responsable de la calidad y eficiencia de todos los servicios prestados por profesionales dentro del proceso que se rija por un plan maestro como elemento de cohesión integral y coherencia que penetre y convenza a su grupo objetivo mediante la generación de confianza y credibilidad.

