Abrazo
A través de la cultura, absorbemos las grandes enseñanzas entregadas por los maestros espirituales de todas las tradiciones durante los pasados miles de años.
Se puede precisar que nuestras raíces culturales afirman nuestra conexión con la humanidad histórica y política, implica que somos un organismo universal.
A veces, un abrazo de paz, lo es todo.
Es una lástima, que nuestro sistema industrial actual se ocupa de la acumulación de riqueza más que de la paz.
Esto ha causado que nuestras naciones olviden el sentido de unidad de la humanidad con la naturaleza, una muestra es el desastre ecológico al que asistimos.
Paz es ausencia de la guerra.
Paz es conservar sistemas políticos y económicos equilibrados, mediante un entendimiento comprensivo e integral de las dimensiones personales, sociales, económicas, ecológicos, políticas.
La paz es como el silencio, siempre está ahí.
La ausencia de armonía en nuestras vidas es como el ruido que se impone sobre el silencio.
El caso no es cómo crear la paz, sino cómo vivir de tal manera que se elimine el ruido. Los humanos deberían tener múltiples lealtades; a uno mismo, a la familia, a la cultural, a la nación, a la humanidad, al mundo y al universo. Porque hemos intentado hacer la paz por todos los medios posibles y hemos fallado. Sólo podemos tener éxito si hay un renacimiento espiritual de las conexiones inherentes que hay en todas las manifestaciones de la vida.
Así, la paz con la humanidad es la armonía entre grupos de personas a partir de una base social, económica, política, cultural y espiritual. El camino de la paz es hacer de la paz un camino cuyo proceso multifacético englobe desde el organismo humano hasta la totalidad del universo.

