El verdadero emprendedor es quien sabe desarrollar habilidades similares que le permitan una visión de 360 grados, capacidad en innovación, no solo mirar con agudeza en una dirección única y específica, sino tener la condición de ver a lo lejos en muchas direcciones a la vez, comprender que la tecnología tiene que innovarse continuamente y resolver situaciones cada vez más complejas, conforme estas se presenten.
Saber escuchar, es una de las condiciones más importantes para el emprendedor de éxito. La imaginación es la palabra clave para una nueva combinación de soluciones existentes. El emprendedor tendrá que aprender a manejar su estilo de vida, destrezas para comunicarse con los demás, sin importar donde se encuentren.
Emprendedor no es quien posee mucho dinero para hacer muchas cosas, sino quien emprende muchas cosas con poco dinero y alcanza resultados satisfactorios.
La flexibilidad será esencial para lograr éxito, mientras que la inflexibilidad solo conducirá a dificultades y a la falta de visión necesaria para abrirse paso en la jungla global.
La cualidad de buen emprendedor no puede confundirse con una temeridad ciega; un emprendedor, también es un líder que tiene que saber fijar el rumbo que debe seguirse, así como la velocidad a la que es preciso avanzar para alcanzar sus metas, sobre todo en escenarios adversos. Esto implica ser valiente. El emprendedor líder, precisa el coraje de atreverse a mirar hacia el futuro con escalas de tiempo que vayan más allá del periodo contable; de »pensar en grande». Vivir la pasión de la voluntad de hacer las cosas diferentes, sin distanciarse demasiado de la esfera humana. Intentar nuevos métodos o nuevos proyectos donde las antiguas verdades establecidas pueden disolverse, por su poder magnético de influir en los demás.

