Corrupción, agujero negro
¿Quién tiene la verdad de la corrupción?
La verdad es de todos Es como nuestra respiración: mi respiración no invalida tu respiración Todos tenemos nuestra verdad.
El hambre y la pobreza del mundo es por corrupción.
Esta sociedad tiene como cultura la corrupción.
Existen corruptores y corrompidos desde tiempos inimaginables.
El tema obligado e la corrupción: Así, como denuncias, contra denuncias, amenazas, acusaciones.
En verdad, ni el tiempo ha detenido el dique ni la avalancha de suciedad y corrupción que ha arropado al país.
Se han descubierto cosas, se han ocultado otras y en fin la verdad nunca se sabrá, porque es ésta una de las características de este mal social, como si existiera licencia de corrupción y a veces esta se vuelve insaciable como una adición ¿Qué mueve a alguien a cometer actos de corrupción desaforadamente?
En casi todas las situaciones que enfrentamos en la vida, nos vemos sometidos a un juego de poder en el que debemos participar. Y pensamos que hay que aprender a jugarlo. Sin embargo, a veces, ignoramos que en el fondo, toda conducta adictiva trasluce un desesperado deseo de auto-trascendencia.
Una búsqueda fallida de lo absoluto, y finalmente, un sentimiento de frustración nacido de la posibilidad de hacer realidad los sueños. El adicto se siente empujado, por su propia energía, hacia un objeto específico, alcohol, comida, drogas, dinero, sexo, poder. Es capaz de atarse a una relación incesante a la que no le llega el fin.
No constituye sólo un intento de escape, de una vida tal vez normal, porque a menudo, por el afán de competir queda atrapado dentro de una situación intolerable. En realidad, es una situación patológica caracterizada por un persistente sentimiento de ausencia.
La más simple acción del hombre tiene sus aspectos buenos y sus lados malos Si veo otras cosas podridas es porque de alguna forma conozco en mi experiencia la podredumbre, si veo engaño y traición, es porque dentro de mí existen en alguna medida esas cualidades. Las cosas hermosas como despreciables de la humanidad existen dentro de nosotros, aunque en diferentes proporciones: el abuso, el engaño, el robo público, el soborno, el desorden, la traición y el crimen .
También hay aspectos positivos, todavía valiosos, hay gente buena y de espíritu humano, existe el amor y la familia, al sonrisa inocente de un niño, el desinterés, la autenticidad de acción, la alegría de un atardecer, el calor humano, la solidaridad Hoy, todavía después de tantas insensateces políticas, de tantos crímenes, de tanto dinero malhabido, queda un poco de paz con abundancia para unos, con precariedad para otros, con zozobra, incertidumbre y sinsabores, con corrupción y honestidad, pero, ¿quién tiene la verdad de la corrupción?
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