Opinión

Precisamente

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Semana Santa
La presencia invisible de lo sagrado ha acompañado al hombre desde sus primeras expresiones naturales.

Lo sagrado ha resistido los atropellos del mundo y resurge siempre a través de las manifestaciones más diversas. Todo intento de evadir lo sagrado nos conducirá irremediablemente a su presencia.

El individuo construye templos, palacios, edificios, ciudades, carreteras, puentes, barcos, aviones, bombas nucleares, funda estados, dicta leyes, inventa la política, la computadora, imagina música, poesías, poemas sinfónicos, domina el arte de la pintura, calcula la velocidad de los astros, interpreta los fenómenos de la creación y cree en Dios.

Todo lo cual lo logra mediante el espíritu.

¿En qué punto del universo no se encuentran rastros de la existencia del Alma Espiritual?

Quizás, nos ayude la Semana Santa, cuya esencia sagrada es el silencio.

Hay que regalar el silencio a la gente, la cual se sentirá agradecida por esta tranquilidad, por este encantador clima que las palabras y los pensamientos flotarán.

Es Semana Santa. Hay que respirar sobre un papel, sin apuros, aprender a leer las letras del silencio. Vivir el silencio en Semana Santa. Y… Todos, bajo el propio techo del universo, valorar los cambios que implican evolucionar, que es elevar el nivel de conciencia, porque al vaciarnos de nosotros mismos nos colmamos de Dios, de ese Dios, que llevamos siempre en el fondo del Alma. Semana Santa es silencio.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación