Opinión

Premio Popular

Premio Popular

Elvis Valoy‏

No es que padezca de daltonismo, pero cuando cruzo por los alrededores de la Torre Popular, ubicada en la avenida John F Kennedy con Máximo Gómez, en Santo Domingo, veo un edificio color verde, todo eso fruto de las grandes iniciativas que esa entidad financiera criolla ha tomado para el cuidado al medio ambiente.

Y no es para menos, pues el Banco Popular Dominicano, como paloma mensajera que trae las buenas nuevas de la ecología, desarrolla un conjunto de políticas de defensa del entorno, que lo colocan a la vanguardia de las entidades financieras latinoamericanas, evitando con sus acciones cotidianas degradar el ecosistema.

El Popular cuenta con alrededor de 40 oficinas que se manejan con energía solar; igualmente, mantiene un programa de siembra de árboles en diferentes zonas del país, como también una agresiva estrategia de incentivo a la cultura del reciclaje, e igualmente recarga de energía limpia a vehículos eléctricos e híbridos, haciendo todas esas decisiones que la ciudadanía vea en esta empresa un aliado de su porvenir.

Todas esas actitudes enorgullecen al pueblo dominicano, ya que demuestra la responsabilidad empresarial ante uno de los ítems más neurálgico del mundo actual, como lo es el respeto por el hábitat y la preservación de nuestra flora y fauna.

De ahí que el reciente reconocimiento recibido por el prestigioso Banco Popular, alcanzando el sitial de Organización Carbono-Neutral, certificada por el Brightline Institute, Inc., que hace a esa institución financiera, la primera del país en obtenerla, es motivo de orgullo nacional.

Por todo esto es que debe ser motivo de júbilo este premio al Banco Popular Dominicano, ya que el mismo demuestra la visión de futuro de ese grupo financiero, que con sus preocupaciones ambientalistas se sitúan en el mismo trayecto de la vida.

El Nacional

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