Ginebra. EFE. La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, denunció hoy la expulsión de gitanos en Francia, la matanza de emigrantes en México y ciertas leyes contra el terrorismo de EEUU, como situaciones de especial preocupación en materia de derechos humanos.
Señaló las nuevas políticas de Francia hacia los gitanos, incluido el desmantelamiento de sus asentamientos y las deportaciones colectivas hacia su país de origen. Esto sólo puede exacerbar el estigma de los romanís y la extrema pobreza en que viven, dijo Pillay, al inaugurar hoy en Ginebra la décimoquinta sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
También destacó como preocupante la situación de los emigrantes que salen de México o transitan por México, a la luz de la matanza de 72 de ellos aparentemente por el crimen organizado.
Aunque reconoció que el Gobierno de México ha hecho fuertes esfuerzos para acabar con el creciente clima de violencia, le instó a llevar a cabo una investigación profunda, transparente e independiente de estos crímenes».
Y un tercer motivo de preocupación que destacó Pillay fue la práctica de EEUU de autorizar asesinatos selectivos de sospechosos de terrorismo en circunstancias que desafían las normas internacionales establecidas para proteger el derecho a la vida y el imperio de la ley».
Pillay se refería a la autorización dada a la CIA para ejecutar de forma extrajudicial a ciudadanos estadounidenses fuera de zonas de c onflicto, una práctica de la Administración Bush asumida por el Gobierno de Barack Obama.

