Opinión

Preocupante

Preocupante

          La encuesta reciente de  Gallup-Hoy revela datos creíbles sobre la opinión de la población en torno a la situación social y económica, corrupción administrativa e impunidad y deterioro de los servicios públicos, coligiendo deterioro creciente en la popularidad del gobierno y el partido gobernante e indicando, por vía de consecuencia, desfavorables resultados para esa organización en los torneos que se avecinan.

          Indudablemente que el PRD aprovecharía ese descontento, pero ya he avisado en múltiples oportunidades que esa entidad  no ha enmendado los errores del pasado, aunque aún tiene la oportunidad de modificar cosas y comprometerse con la sociedad en  un proyecto de nación.

           Los denominados partidos minoritarios, en su mayoría, procuran alianza con los dos grandes, bajo el compromiso de posiciones administrativas o electivas (o ambas cosas), convirtiéndose, bajo el amparo de la ley electoral, en negocios lucrativos. En esa dirección accionan, inclusive, grupos que tienen todavía el descaro de llamarse de izquierda.

          En término ético no todo está perdido, aún quedan históricos activistas de la vieja izquierda, pero el sectarismo y el dogmatismo les caracterizan, factores que los divide a ellos mismos y prefieren terminar reducidos.

          Muchos intelectuales exhiben un discurso serio sobre la problemática nacional, pero se limitan al artículo o a la intervención televisiva, sin la iniciativa de aglutinar ni realizar un trabajo político en la población (como ha sabido hacerlo Hugo Chávez en Venezuela), por lo que nuestro panorama, desde mi punto de vista, no deja de ser preocupante.

          La clase política dominicana debe asumir el compromiso, ante la población, de cambiar el estado de cosas, de enfrentar los  problemas, para que empecemos a despejar la preocupante idea de que “todo está perdido desde el punto de vista moral”.

El Nacional

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