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Presencia de Leonel y  esperanza de la gente

Presencia de Leonel y  esperanza de la gente

El presidente prometió darle seguimiento personalmente a las obras de los populosos barrios capitalino

Jesucita Casilla, mejor conocida como Susan, del barrio Los Guandules, nunca se imaginó que su  vivienda en la parte atrás de la calle  María Nazaret, callejón La Gloria, sería visitada por el presidente Leonel Fernández y que se sentaría junto a ella para  escuchar las inquietudes de sus vecinos, respecto a las necesidades del barrio.

El presidente Leonel Fernández  inició el pasado lunes unas visitas a los barrios de la zona norte para constatar por si mismo que las acciones con las que él se comprometió el pasado 8 de agosto en el Diálogo Popular en Gualey, se han iniciado o ejecutado conforme a sus promesas.

Las 5 y 30 de la tarde marcó el inicio de su labor de supervisión esta vez acompañado no por los funcionarios que siempre están a su lado, sino por los comunitarios y moradores de esos barrios, que tuvieron la oportunidad de caminar codo a codo con el presidente de la República.

Un segundo encuentro fue en la casa de Facundo Reyes, dirigente comunitario en Gualey, desde ese lugar se trasladó a su tercer punto de supervisión a Las Cañitas a la casa de Luís Suliz, dirigente comunitario, hombre entusiasta, que recibió con agrado en su pequeña casa al Mandatario, mientras miles de personas esperaban fuera de su vivienda para poder ver al Presidente.

 El último punto del recorrido fue en el Simón Bolívar en la casa de Winston Paulino (Chicho) dirigente comunitario, quien vive en un segundo piso de la calle Caonabo.

En esta casa la multitud abajo pidió que el presidente Fernández saliera al pequeño balcón, cerca de las siete y 20 de la noche. Una vez a fuera se escucharon los gritos de júbilo de los moradores.

Estos recorridos de supervisión presidencial son coordinados por el ex ministro de Interior y Policía Franklin Almeyda, quien fue el creador del Programa Barrio Seguro y que conoce la problemática de estos barrios.

Además por el gobierno lo coordina el Ministerio de la Presidencia y el de Interior y Policía.

Lo más impactante es que el presidente Fernández quiere escuchar a viva voz de la gente lo que está pasando en esos sectores, por esa razón en el recorrido no había ninguno de los funcionarios responsable de las acciones.

La noche cayó en el Simón Bolívar, con sus calles asfaltadas y todas las luces de las calles encendidas, de verdad parecía un pequeño Nueva York, lo que el presidente Fernández prometió en campaña.

 El jefe de Estado tuvo la oportunidad de escuchar de los labios de la gente no sólo los problemas del sector, sino lo que la gente piensa que son las causas.

Esto permite las soluciones directas, que es lo que la gente quiere, y así lo comprendió el doctor Fernández.

Muchos de los problemas denunciados comenzaron a solucionarse al día siguiente y el jefe del Estado aseguró que dará seguimiento personalmente a los trabajos.

Esperanza, es el lenguaje que se habló en esos barrios durante el recorrido del mandatario, algarabía, fe, alegría… El Presidente se metió en los barrios.

El Nacional

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