Durante los años que sucedieron al fin de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) se generó un periodo de prácticas proteccionistas en la esfera del comercio internacional.
Y aunque se postulaba un discurso librecambista esa ola proteccionista llegó a explicarse en función de los intereses económicos en pugna tras las devastaciones infraestructurales generadas por la guerra dentro de la geografía europea, emergiendo Estados Unidos como principal potencia productiva, comercial y financiera.
De la histórica Conferencia de Bretton Woods (1944) surgen acuerdos y regulaciones del comercio internacional que gravitaron sobre el desempeño de la economía mundial.
Se destaca el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), aprobado en 1947, en el cual se establecía un proceso periódico de negociación comercial multilateral mediante el mecanismo de las llamadas Rondas.
A la existencia del GATT se agrega la creación en 1964 de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), concebida con el objetivo de incrementar y diversificar el comercio de los países subdesarrollados.
También la UNCTAD perseguía desde sus orígenes generar mecanismos que sitúen a las economías pobres en niveles superiores de participación mundial en las transacciones de productos básicos de exportación, dando paso al desarrollo de un Sistema Generalizado de Preferencias (SGP).
Primó el reconocimiento de las asimetrías económicas existentes entre los países industrializados y las economías con escasa o limitada dotación de recursos productivos, comerciales y financieros, sin ignorar las confrontaciones geopolíticas Este-Oeste (tiempo de la llamada Guerra Fría).
Después de la firma del Acta de Marrakech (1994) que puso fin a la llamada Ronda Uruguay de negociaciones comerciales multilaterales iniciada en 1986 entró en vigor la Organización Mundial del Comercio (OMC)
En la actualidad la OMC es la institución llamada a supervisar y exigir la observancia de la normativa jurídica que tiende a regular el comercio internacional, administrar los tratados de libre comercio, y resolver disputas comerciales entre las naciones miembros.
Ante la difusión de la interdependencia entre las economías (en cuanto un estadio nuevo en componentes científico-técnicos de la internacionalización de la producción, las finanzas y el comercio) el discurso librecambista es sustentado por la OMC.
Ese predominio de la teoría del libre comercio surgió en el momento en que el comercio internacional creció a un ritmo notablemente superior a la marcha de la producción mundial, lo que ha sido una tendencia histórica desde el 1985, llegando a ser la diferencia de hasta siete puntos en determinados años.
La OMC nace dotada de una autoridad para abordar el tema del comercio de mercancías, así como de servicios, incluyendo protección a los derechos de propiedad intelectual, para sólo citar algunos casos.

