Opinión

Presencia economica

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Daniel Guerrero 

¿Deudas escalonadas?
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha llamado la atención sobre un hecho cierto: la deuda pública bruta para el conjunto de los países de América Latina y el Caribe ha registrado una tendencia creciente al acumular un promedio regional que se aproxima al 38 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
El Banco Central de la República Dominicana acaba de publicar un sustancioso y objetivo informe sobre las cifras del endeudamiento público nacional, abarcando una exposición serial que comprende el período 2000-2016.

Y esa publicación está en correspondencia con lo expuesto por el organismo especializado de las Naciones Unidas.

En el novedoso documento se aportan datos estadísticos sobre la composición actual de las obligaciones financieras del Estado dominicano que desautorizan todas las conclusiones y manipulaciones contables que suelen invocar políticos y economistas criollos al momento de evaluar el actual desempeño de la economía nacional.

Es interesante observar cómo en el informe del Banco Central, trabajado conjuntamente con el Ministerio de Hacienda, se presentan cifras sobre el monto y la composición de la deuda pública consolidada (que es la contraída a largo plazo o casi permanente y que requiere ser atendida de manera regular en las partidas presupuestales).

Al llegar a este punto conviene destacar que la investigación realizada sólo toma en cuenta –como debe ser- la deuda pública consolidada, dejando de lado la denominada deuda flotante, siendo ésta la que se contrae por breves períodos de tiempo o para cubrir necesidades de caja por fallas en las recaudaciones impositivas, por ejemplo, pero que algunos analistas económicos y políticos del patio -siempre proclives a las críticas- adicionan alegremente al monto total de la deuda pública nacional.
La deuda pública es aquélla contraída por el Estado con otro país, organismos crediticios multilaterales y la banca privada internacional (deuda externa) o con particulares o entes privados nacionales (deuda interna). La suma de la deuda externa más la deuda interna arroja como resultado la deuda pública total de un país.
Así, América Latina y el Caribe sigue acumulando un endeudamiento público que concita la atención de los organismos crediticios multilaterales.

En el caso concreto de la deuda externa bruta regional (que expresa la suma total de las obligaciones financieras contractuales denominada en moneda extranjera que el Estado ha contraído con agentes económicos de otro país) conviene saber que la misma ya superaba con creces (a diciembre de 2016) los 1,5 billones de dólares, siendo Brasil (335 mil 361 millones de dólares); México (con 321 mil 153 millones) y Argentina (188 mil 266) las economías más endeudadas.

Pero no existe una relación directa entre aumento del endeudamiento público y el decrecimiento económico.

Y a inversa, sería muy subjetivo afirmar que la senda de dinamismo productivo, comercial y financiero de un país se podría impulsar mediante la búsqueda desenfrenada del financiamiento externo, complementado con la búsqueda de dinero dentro de los agentes económicos internos.

Porque cuando un Estado incursiona en los mercados internacionales de capitales en busca de dinero fresco no está cometiendo un pecado capital, sobre todo si actúa con la debida prudencia y el buen manejo en la calidad del gasto público.

El Nacional

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