Opinión

Presencia económica

Presencia económica

Daniel Guerrero 

¿Armando al mundo?
La economía militar está ganando terreno a nivel global debido a los conflictos geopolíticos y las apetencias de potencias económicas por pretender mantener su control dentro de las actividades productivas, comerciales y financieras a escala planetaria, sin detenerse a analizar las causas reales de la actual recomposición del mapamundi económico.

Lo expuesto precedentemente se relaciona con los actos conmemorativos del centenario del fin de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), conflicto bélico global que no sólo produjo la muerte de unos 10 millones de personas (entre civiles y militares), 15 millones de heridos de guerra y una destrucción de la infraestructura económica de Europa, posesiones coloniales en diversas partes del globo terráqueo, dejando intacto el aparato productivo de Estados Unidos, pues sobre su geografía económica no cayó ni siguiera una bala calibre .22.

El coste económico de la Primer Guerra Mundial alcanzó los 208 mil millones de dólares de la economía, equivalente a 2,7 billones de dólares de 2017, tomando en cuenta los niveles inflacionarios acumulados durante el trayecto histórico 1918-2018. Y para verificar los cálculos financieros expuestos se puede consultar en https://westegg.com/inflation/infl.cgi

En los años posteriores a la firma del Tratado de Versalles (1919) que puso fin a la primera conflagración global, en Alemania y las potencias aliadas vencedoras se agudizaron las contradicciones económicas, creándose las condiciones para el estallido de una nueva guerra mundial.

Como todo conflicto bélico la conflagración global que estalló en el 28 de junio de 1914, fecha en la cual se produjo el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria, siendo este hecho terrorista la chispa que encendió los conflictos militares a escala planetaria.

La economía militar se puso en evidencia durante la segunda década del siglo XX, pues el diseño y fabricación de novedosos armamentos como los tanques de guerra, submarinos, armas biológicas, nuevos tipos de aviones de guerra, cañones y metralletas de repetición y poder de fuego, así como los .zeppelines, considerados como “enormes bolas de gas que surcaban los aires cual destructor los mares”.

Los avances tecnológicos de la época en materia de medios de transporte y el uso del telégrafo, el teléfono y la radio acercaron más las distancias geográficas facilitando el diseño y puesta en práctica de las tácticas militares y la movilidad de los pertrechos bélicos y las tropas al campo de batalla.

Cien años después de haber terminado la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y habiéndose desarrollado la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) con los altos costos económicos y daños humanos debidamente contabilizados, habría que pensar en lo que representaría para el planeta un nuevo conflicto militar global.

Los 70 líderes mundiales que se reunieron en París, Francia, el pasado 11 de noviembre de 2018 para recordar el centenario del fin de la Primera Guerra Mundial deben tener razones suficientes para detenerse a pensar en los altos costos económicos y humanos que significarían para el globo terráqueo el estallido de una Tercera Guerra Mundial, la cual, perfectamente, podría ser la última.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación