El proceso del dólar
Los temas financieros suelen ser complejos y requieren de mucha capacidad de síntesis para ser abordados de manera comprensible para un lector medianamente informado, por lo que al analizar, por ejemplo, las causas y efectos de la caída o alza del alza en la cotización del dólar demanda un buen nivel de exposición.
El dólar continúa siendo la moneda por excelencia del comercio mundial en una proporción notable. Más de un 80 por ciento de las transacciones internacionales que se realiza dentro de la economía global se hace mediante el uso del billete verde. Pensemos en los volúmenes de importaciones (compras) de materias primas, destacándose las operaciones comerciales petroleras.
Es cierto que otras monedas internacionales, tales como el euro (moneda única europea) o el yuan (divisa china), podrían restar influencia al dólar dentro de la economía mundial. Y es la pérdida de hegemonía del dólar dentro de la economía mundial necesariamente hay que verlo como expresión de un proceso que podría prolongarse durante varias décadas.
Datos del Banco Mundial revelan que al cierre de 2018 Estados Unidos seguía siendo la principal economía del mundo al concentrar alrededor de un 22 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) global, el cual expresa el valor medido en dinero de todos los bienes y servicios que el mundo genera dentro de un período determinado, generalmente un año. China y la Unión Europea son otros importantes motores de la economía mundial.
Ante la incidencia del dólar en el desempeño de la economía mundial se cuestiona el impacto adverso que sería para el conjunto de las operaciones productivas, comerciales y financieras el hecho de que el valor del dólar pueda sufrir una fuerte caída ante otras divisas, pues ante semejante fenómeno se podría generar una incertidumbre por los predios de Wall Street (bolsas de valores) que generara fuertes turbulencias financieras de consecuencias imprevisibles.
Tampoco se puede adoptar una posición que se aproxime a un fatalismo financiero como lo sugiere el analista argentino Claudio Scabuzzo en un artículo publicado el 27 de septiembre de 2008 bajo el apocalíptico título “Si cae el dólar, cae el mundo”, en cuyo texto se cae en una posición reduccionista, como si el billete verde norteamericano fue la única divisa internacional dotada de confianza y aceptación internacional.
La fortaleza de una moneda, ya sea de circulación dentro de la economía interna o en el plano internacional, pasa siempre por el filtro de la credibilidad, por el reconociendo que hace la sociedad de su valor. En términos institucionales se ha de tener en cuenta factores relacionados con la confianza en la política económica y monetaria llevada a cabo por el gobierno de turno.
Queda claro que si un gobierno gasta más dinero que sus niveles de ingresos, entonces se produciría un déficit presupuestal que podría poner en aprietos la capacidad financiera del Estado.
Y cuando la confianza en el dólar se opaca debido a la incertidumbre que se desprende de una política monetaria y financiera que entra en contradicción con las políticas económicas concebida por el gobierno, entonces se podría afirmar que se está en vísperas de posibles turbulencias financieras. Y eso es que se podría estar gestando durante las primeras semanas del naciente año 2019.

