Las economías latinoamericanas y caribeñas se encuentran navegando sobre las turbulentas aguas del incremento en los precios internacionales de los alimentos y las materias primas (agropecuarias y minerales), incluyendo al petróleo.
Los medios de comunicación de masas comprendiendo prensa escrita, radial, televisada y digital- difunden cotidianamente informaciones sobre el aumento en los precios de los commodities, dando por entendido que todo receptor de la noticia comprende el significado de semejante expresión. Grave error de apreciación.
Cuando en economía se habla de commodities se está haciendo referencia a aquellos productos que son objeto de transacciones comerciales internacionales u operaciones financieras en las bolsas mercantiles. Que no se trata de bienes de consumo, sino de mercancías que se compran y ventan en los mercados.
Así, cuando se habla o escribe sobre los precios de los llamados commodities (expresión inglesa que significa mercancías) se está haciendo referencia a las materias primas agropecuarias (tales como el maíz, trigo, soja, arroz, azúcar, carne ) y todo producto semielaborado que se emplea en procesos industriales más complejos.
Las materias primas minerales (petróleo, cobre, hierro, oro y estaño, entre otras) también son consideradas como commodities dentro de la literatura económica internacional.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) divulga informaciones acerca de la evidente tendencia alcista en los precios internacionales de las materias primas agropecuarias y minerales. Cunde la preocupación.
Los alimentos para consumo humano han visto incrementar sus precios en los últimos dos años en más de un 30 por ciento, mientras que los metales y el petróleo se han disparado alrededor del 100 por ciento.
Pero mientras los países importadores netos de alimentos tienen que disponer de más divisas para la compra de alimentos para el consumo humano, otras economías de la región viven tiempos de bonanza por el aumento de la demanda y precios de las materias primas agropecuarias y minerales.
En su informe Vulnerabilidad a los incrementos de precios de alimentos en América Latina y el Caribe, 2011 el Banco Mundial sostiene: Casi todas las materias primas importantes para la región forman parte de esta ola de aumentos de precios. En algunos países, el incremento del precio de las materias primas no alimenticias puede más que compensar el aumento en el precio de los alimentos importados.
Los países latinoamericanos y caribeños importadores netos de alimentos y materias primas (incluyendo el petróleo) experimentan serias dificultades financieras para la compra de los mencionados bienes,
En nuestra región, las economías sudamericanas exportadoras de materias primas experimentan un momento de bonanza, aunque tengan que comprar alimentos más caros. Pero no puede decirse lo mismo de las economías centroamericanas y caribeñas, más dependientes de las importaciones de alimentos y petróleo, pues la inflación aflora.

