Opinión

Primarias abiertas

Primarias abiertas

En un mundo en que el llamado sistema de partidos ha entrado en crisis con la desaparición de las fuerzas de mayor tradición en América Latina, esas organizaciones deben proponerse como tarea motivar a la gente a sentirse representada en ellas.

Y la única vía que se ha encontrado en muchos países de la región es abrir las organizaciones a la participación colectiva mediante la elección de sus candidatos en primarias abiertas.

Tenemos los casos más representativos en Argentina y Uruguay, donde la celebración de primarias abiertas y simultáneas es una obligación para todos los partidos.

Recientemente en Colombia fueron elegidos el mismo día todos los candidatos de los partidos que terciarán en las próximas elecciones, lo que motivó una significativa participación de los ciudadanos con derecho al voto.

Eso fortaleció el sistema electoral colombiano y se augura una participación importante del electorado en los venideros comicios de ese país sudamericano.

La aprobación por parte del Senado dominicano de las primarias abiertas con padrón de la Junta Central Electoral es un paso importante hacia lograr que los eventos partidarios sean más llamativo al convocar no tan sólo a los militantes de los partidos, sino a toda la población con registro electoral hábil.

Algunos sectores se han manifestado en contra de las primarias abiertas por entender que no se debe imponer a los partidos una modalidad de elección de sus candidatos, unos, y otros porque supuestamente viola la Constitución de la República.

Pero si la Constitución y la ley electoral norman la vida de los partidos cuyos estatutos deben ajustarse a lo establecido constitucional y legalmente, ¿por qué oponerse a que se establezca mecanismos que hagan más democráticas a las organizaciones políticas?.

Las primarias abiertas son una garantía de que las dirigencias de los partidos no se las arreglarán para imponer candidatos como mejor les convenga, y en cambio darán a la población votante en general la facultad de decidir a quiénes quiere como sus candidatos y potenciales gobernantes.

El Nacional

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