El Partido de la Liberación Dominicana (PLD), ha culminado la celebración de las primarias, para escoger a sus candidatos al Congreso Nacional y a los ayuntamientos del país. El Partido Revolucionario Dominicano (PRD), de su parte, ha fijado para el próximo domingo 6 de Diciembre, con los mismos fines, la última fase de su proceso convencional.
Con menos traumas, que en las experiencias anteriores, estos partidos, que son los más importantes del país, no acaban de despejar el camino, de forma que puedan elegir a sus representantes legislativos y municipales, con el menor costo posible, y sin tener que detenerse para restañar las heridas dejadas por la confrontación interna.
Aunque en el PLD, las líneas de mando parecen mejor definidas, que en el PRD, los problemas en ambos partidos son muy similares. No hay diferencias o son muy pocas, en lo que concierne a la reserva de candidaturas. Lo mismo sucede con el caciquismo de dirigentes y aspirantes en las grandes y pequeñas ciudades, que no disimulan sus actitudes salvajes y de corte trujillista.
Un ejemplo se observa en los Municipios Este y Oeste de la Provincia de Santo Domingo; en el primero, el PRD declara al Ing. Tonty Rutinel, como ganador de la candidatura a síndico, basándose en una fracción porcentual, sin revisar los votos nulos y observados. Y en el segundo; el PLD presenta como ganador al Ing. Andujar, a pesar de las grandes irregularidades cometidas en esa demarcación.
En los demás Municipios, a excepción de Bani, los incidentes han sido muy parejos en las dos organizaciones.
El PLD y el PRD, tienen que seguir trabajando en la orientación y formación de sus militantes. La celebración de primarias es la mejor vía para elegir a todos los candidatos a cargos electivos. A saber, esta vía es más segura y democrática, que el mecanismo que establece la ley electoral, a través de las Asambleas de Delegados.
Tratar de eliminar el clientelismo o reducirlo a su mas minima expresión, debe ser un compromiso permanente del PLD y el PRD. El hecho de que la mayoría de los candidatos electos en ambos partidos, hayan sido los que más dinero acumulan, es un alerta que debe despertar la conciencia de unos y otros.
La democracia dominicana todavía tiene mucho trecho que recorrer, y contrario a lo que piensan algunos, estamos a tiempo de superar los inconvenientes. El error del PLD y del PRD, sería creer que todo esta bien, y que no hay necesidad de rectificar.
Es tiempo de dejar atrás las recriminaciones y las acusaciones reciprocas. Las lagunas y los defectos provienen de la misma sociedad, de la que todos somos parte.
