La captura de un estadounidense cuando se proponía viajar a Nueva York con 12 paquetes de cocaína en una maleta replantea el insólito desafío a las medidas de seguridad en las terminales aéreas. Por frecuente ha dejado de ser noticia la detención en los aeropuertos de mulas con el estómago forrado de cocaína. El caso de Regino Cruz Fuentes, de 62 años, quien fue detenido por agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) en el aeropuerto suena con más estridencia la alarma sobre el narcotráfico. El caso no es ya que la droga abunda en el territorio, cuyos centros de abastos son más conocidos por extranjeros que por las propias autoridades. El caso es que no se repare en riesgos para tratar de transportarla al exterior en las propias narices de las autoridades. Hay que estar muy confiado para tratar de transportar en una maleta de doble fondo un minicargamento de cocaína. El caso es para que el presidente de la DNCD, Rolando Rosado Mateo, tome nota sobre la dimensión del narcotráfico en República Dominicana.

