Descendientes del ex presidente Gregorio Luperón han destapado un expediente histórico y jurídico al reclamar la intervención del Gobierno para recuperar los bienes del héroe de la Restauración. Aunque Daniel, Crucito y Mercedes Paulino elevaron la petición motivados en las penurias que padecen no por ello pierde interés el caso de los bienes legados por quien alegan fue su bisabuelo materno. Los hermanos, residentes en La Isabela, dicen ser hijos de Cándida Luperón, nieta del ex presidente Luperón. El caso tiene que investigarse, pues resulta abusivo, además de triste, que descendientes de un prócer sufran las de Caín porque los hayan despojado de sus bienes. Alguna de las muchas entidades académicas y sociales debería auxiliar a los familiares en la tarea de establecer el patrimonio del héroe de la Restauración. En las condiciones en que están los alegados descendientes el caso es hasta de interés de humano, por lo que su reclamo debe encontrar eco.

