Tiene sus bemoles la advertencia del presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Subero Isa, de que el expediente contra los implicados en la red que se atribuye al boricua José David Figueroa Agosto debe estar bien sustentado. No es su misión trazar pautas al Ministerio Público, sino la de administrar justicia sobre la base de pruebas, pero es obvio que con su observación Subero Isa ha querido curarse en salud en torno al conflictivo proceso. Con todo y que el fiscal del Distrito Nacional lo ha descartado, cunde el temor de que el expediente contra los imputados en el caso Figueroa Agosto pueda desinflarse por falta de pruebas. En esa dirección se orienta la advertencia de Subero Isa para evitar que se acuse a la Justicia de ser complaciente con el narcotráfico. Resulta suspicaz a la exportación que se sustente bien el expediente para que los jueces tomen una decisión satisfactoria para la sociedad. ¿Acaso se ha bajado línea? Es obvio, pues, que la advertencia representa un nuevo ingrediente en el enrevesado proceso.

